A la Opinión Pública

A los Parlamentarios

A la Corte Suprema de Justicia

Ante la situación que viven nuestros compatriotas de Puerto Casado, como cristianos y paraguayos que nos reunimos en Asamblea Diocesana, Obispo, sacerdotes, religiosos-as y laicos, expresamos nuestra solidaridad con todos ellos, compartimos las penurias que están atravesando en este momento. Hacemos nuestros también sus reclamos y tomamos el compromiso de sensibilizar a nuestro pueblo del Departamento de Caaguazú con relación a las circunstancias que viven los Puerto Casadeños afectados, ante le peligro de perder el espacio geográfico que históricamente les pertenecen y por la cual muchos de nuestros antecesores llegaron a ofrendar sus vidas.

 

Instamos a las autoridades pertinentes, Parlamentaria y miembros de la Corte Suprema de Justicia, que tienen el deber de velar por el bien del pueblo, defender la soberanía nacional, a que sancionen una ley apropiada para el pueblo de Puerto Casado y dictaminen a favor de la justicia y de la dignidad de la persona humana. Que sus decisiones defiendan la riqueza patrimonial de nuestras tierras y el río Paraguay, que no sean privados a los ciudadanos paraguayos. Abogamos a favor de la ratificación de la expropiación de las 52.000 hectáreas para este pueblo.

Asumimos el compromiso de estar acompañando a nuestros hermanos paraguayos de Puerto Casado con nuestras oraciones y estar vigilantes ante cualquier decisión que se tome sobre el destino de este pueblo. Nos anima la palabra del Señor que dijo: “Yo he venido para dar vida a los hombres y para que la tengan en plenitud” (Jn 10,10)

En Coronel Oviedo, a los 31 días del mes de Mayo de 2007.

En nombre de todos los participantes (21 parroquias, 12 congregaciones religiosas)

P. Ignacio Espínola Zaracho, V icario Episcopal para la Pastoral

Mons. Juan Bautista Gavilán, Obispo de Coronel Oviedo

 
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