Comunicado sobre el conficto obrero - patronal en la hidroeléctrica de Itaipú. 29 de Diciembre de 1989
Comunicado sobre el conflicto obrero - patronal en la
hidroeléctrica de Itaipú
En el día de la fecha, se reunió el Consejo Episcopal Permanente de
la Conferencia Episcopal Paraguaya para estudiar el pedido hecho
por representantes de grupos empresariales y de sindicatos de obreros
vinculados a la construcción de la obra hidroeléctrica de Itaipú, para
mediar en el conclicto que mantiene dichos sectores.
A la vista de los elementos de juicio debidamente considerados, manifestamos:
1. Nuestro dolor, como Pastores de la Iglesia y como paraguayos, por
la pérdida lamentable de vidas humanas acaecida el pasado 12 de diciembre.
Los hechos deben ser suficientemente investigados y esclarecidos.
Recordamos una vez más, que el recurso a la violencia es inadmisible,
más aún tratándose de situaciones en las que están en juego
aspiraciones y reivindicaciones posibles de ser dirimidas a través del diálogo.
2. Celebramos por otro lado, que las partes en conclicto hayan resuelto
restablecer el diálogo, con el fín de buscar juntos las soluciones a los
problemas suscitados y que afectan no solamente la vida de las
personas y las empresas implicadas, sino a todo un país que observa
con preocupación el desarrollo de las conversaciones.
3. Consideramos importante y necesaria, la utilización de los causes
y canales específicos establecidos en el ordenamiento jurídico e
institucional del país. Ello, sin duda, fortalecerá el anhelado proceso
de institucionalización de la república.
4. En esta situación particular, el Consejo Episcopal Permanente de
la Conferencia Episcopal Paraguaya considera que, por carecer de la
competencia en la materia y más aún, existiendo un encomiable
espíritu de diálogo y causes y canales que a la fecha no han sido
debidamente agotados, no se halla en condiciones de realizar
mediación ni arbitraje en el conclicto señalado. Exhortamos a seguir
utilizando y respetando los canales y cauces correspondientes.
5. Con todo, consideramos oportuno ofrecer la Iglesia como un espacio
de diálogo, conforme ya lo señaláramos en nuestro mensaje de
navidad, al expresar nuestra disposición a colaborar "en lo que sea
posible, para encausar y orientar positivamente en los conclictos que
desborden los cauces normales".
Asunción, 29 de diciembre de 1989.
Por el Consejo Episcopal Permanente
Mons. Jorge Livieres Banks
Secretario General de la CEP
18/11/2010