Mensaje ante las Próximas Internas de los Partidos Políticos. 25 de Agosto de 1997.
Mensaje ante las Próximas Internas
de los Partidos Políticos
INTRODUCCIÓN
Estamos llegando al final del proceso de las campañas de las internas
partidarias que tienen en vista las elecciones presidenciales de 1998
cuando se tendrá un cambio de gobierno. Este cambio tiene un
significado importante si se considera que la situación del mundo de
hoy, los nuevos desafíos ante el cambio de época y la necesidad de
que estemos preparados para enfrentar un nuevo rumbo en la historia
del mundo y de nuestro país requiere un cambio de mentalidad.
UNA EPOCA DE CAMBIOS
En el Paraguay estamos viviendo todos estos cambios en las áreas
cultural, económica y política, y señalamos abundantemente en
nuestra carta pastoral "Un camino de esperanza". Porque en esta
esperanza creemos poder encontrar el dinamismo y las motivaciones
para emprender un camino nuevo hacia una nueva época en nuestro
país. En esa misma carta hacíamos un vehemente llamado a defender
y promover la democracia y a rechazar todo lo que atente contra ella,
como la posibilidad de un desenlace cruento o el retorno al
totalitarismo politico. Estamos seguros que la democracia, aunque
no sea la solución a todos los problemas que nos aquejan, es el sistema
que mejor nos permite diseñar el país que queremos.
IMPORTANCIA DE LAS INTERNAS PARTIDARIAS
En menos de dos meses tendremos los candidatos ya definidos.
Ellos están presentándose ante el pueblo con sus proyectos de gobierno
que justifiquen y puedan convencer a la ciudadanía de ser la mejor
opción para los nuevos tiempos que se avisoran. El pueblo tendrá la
gran responsabilidad de juzgar la capacidad e idoneidad de los
candidatos; su pasado que refleje honestidad y coherencia de vida, su
testimonio personal y familiar, su compromiso con el bien común y
sobre todo su talento para conducir al país por los caminos de una
democracia más consolidada.
Dada precisamente la importancia de estas campañas internas de los
partidos para el futuro del país, no podemos ocultar nuestras
preocupaciones. Se ha constatado un clima de violencia con recíprocos
agravios personales; se hace evidente una abierta prevalencia de
intereses de grupos sobre los intereses del pueblo en general; hay
muchas promesas basadas en mentiras e imposibles de realizar; se
habla sin pudor de la posibilidad de comprar votos, el despilfarro del
dinero para solventar las campañas electorales no se justifica ante la
situación de extrema pobreza que sufre una parte considerable de la
población. La sana conciencia no puede aceptar estos extremos, que
lanzan presagios obscuros sobre el porvenir de nuestra convivencia
democrática. Si los ciudadanos no rechazan claramente y con firmeza
esos extremos en estas internas, las elecciones nacionales del año
próximo se verán gravemente comprometidas.
EXHORTACIÓN FINAL
Ante todo lo expuesto, queremos exhortar a los candidatos de las
diversas corrientes políticas, a adoptar modos honestos, veraces y
constructivos en el desarrollo de sus campañas. Y que el ejercicio
democrático del pueblo se fundamente en los valores de la
transparencia, la verdad y la libertad responsable.
A todos auguramos un buen desempeño en su lucha por implantar
definitivamente en nuestro país el sistema democrático y que el pueblo
sea quien se beneficie con los resultados auténticos en el ejercicio de elegir a sus propios dirigentes.
Con sincero afecto les encomendamos en nuestras oraciones, a los
dirigentes políticos y al pueblo, y les ofrecemos nuestra bendición pastoral.
Asunción, 25 de agosto de 1997
Por el Consejo Episcopal Permanente.
+ Pastor Cuquejo
Secretario General de la CEP
18/11/2010