Declaración sobre Situación Nacional. 28 de Agosto de 2001
Declaración sobre Situación Nacional
Los obispos del Paraguay nos hemos reunido para compartir la
preocupante situación nacional, por lo cual podemos manifestar cuanto sigue:
1. Como principales responsables de la Iglesia en el Paraguay vemos
necesario reiterar, en esta ocasion, la postura que nos corresponde en
el permenente esfuerzo de acompañar y orientar la vida de nuestro
pueblo. Por eso ratificamos nuestra confianza en los grandes valores
de la libertad y de la democracia, del fortalecimiento de la vida
institucional del país y de la urgencia de una participación colectiva
para superar los graves problemas que hoy nos aquejan. Una vez más
queremos decir que los dirigentes responsables del bien común
temporal deben asumir el desafío de buscar y encontrar respuesta a
las angustias y preocupaciones de los hombres y mujeres de la patria.
2. En segundo lugar, recogiendo declaraciones anteriores los Obispos
del Paraguay expresamos nuestra solidaridad con quienes están
pasando momentos difíciles y necesidades extremas. Nos duele
comprobar que la búsqueda del bien común no parece ocupar el primer
lugar en muchos de nuestros dirigentes. Nos aflige el dolor y la
desesperanza de tantos compatriotas que no están dispuestos a seguir
escuchando promesas que no se concretan.
3. Por todo ello estamos decididos a tender un Puente de
Comunicación entre los sectores responsables del quehacer nacional.
Creemos que se puede acordasr un programa mínimo que responda a
las urgencias del momento y que convoque y canalice a los más
variados sectores y a todas las personas de buena voluntad. Esto es lo
que encomendamos a la Presidencia de la Conferencia Episcopal y al
Consejo Episcopal Permanente que se reunirá el próximo lunes, 3 de
Setiembre, en San Juan Bautista de las Misiones.
4. La serenidad de los espíritus, la pacificación de los ánimos, la
reconcilización sincera y la solidaridad fraterna harán posible que se
disipen las tensiones y que florezca la esperanza. Como hombre de
fe llamamos a todos los creyentes a rezar por la Patria. Especialmente
nos dirigimos a los sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos que
trabajan en la pastoral y, finalmente a todos los hombres y mujeres
que comparten esta hora de inquietudes y de esperanzas.
5. Con las palabras del Papa Juan Pablo II, invitamos a todos a
lanzarnos a la tarea de la evangelización invocando la intercesión de
la Virgen de Caacupé y de nuestro Santo Mártir Roque González de Santa Cruz.
Asunción, 28 de agosto del año 2001
Por la Presidencia de la CEP.
+ Pastor Cuquejo
Obispo Castrense - Secretario General de la CEP
20/11/2010